[Cine] La Invención de Hugo

Hugo (Asa Butterfield), es un muchacho huerfano que vive en las entrañas de la estación de París. Cada día se encarga del mantenimiento de los relojes, a la vez que aprovecha para robar pequeñas piezas de la tienda del aburrido juguetero (Ben Kingsley) para poder arreglar un autómata, único recuerdo de su fallecido padre (Jude Law).
Esta pequeña sinopsis, sin embargo, y sus diversos trailers, no captan el despliegue de creatividad y agudeza visual que el siempre genial Martin Scorsese logra en esta, a priori, película para niños.

“Hugo” es una profunda y sincera oda a los inicios del cine, a su creación como maquina generadora de sueños abierta para todo aquel que desee disfrutarla. Scorsese firma el que sea, quizá, el primer film de autor que ha costado un presupuesto de 170 millones de dolares y que vale cada uno de ellos.

El director se arriesga con una película que esconde mucho más que un niño que desea reconectar con su desaparecido padre y un viejo juguetero amargado. Durante gran parte del metraje somos testigos de esos espectadores que huían de la sala por la llegada del tren a la estación y no sabemos si reirnos a carcajada limpia al ver al pobre Harold Lloyd lidiar a su manera con el paso del tiempo. Por supuesto, ¿Quién puede olvidar esa mítica imagen de la luna, con rostro humano y con un cohete estrellado en el ojo?, es la parte más inolvidable del film “Un Viaje a la Luna” de George Méliès, pero no hace falta haberla visto para reconocer la imagen. Por ello, “Hugo”, es una película que cautivará, no solo a los cinéfilos empedernidos, sino también a los neófitos de todas las edades.

Pero no todo es perfecto; durante la primera hora de metraje, el ritmo de la cinta se ve algo estancado y peligra una historia llena de guiños y referencias imaginativas. Una vez entramos en el segundo acto, sin embargo, el ritmo coge fluidez y capta totalmente nuestra atención. La cinta es simplemente, espectáculo puro y duro con una banda sonora constante y espléndida, una fotografía sublime y evocadora y un montaje perfecto, a esto le unimos la dirección de Scorsese, que refleja la pasión que siente por el cuento para niños en el que se basa la película, The Invention of Hugo Cabret, de Brian Selznick.

Los actores están muy bien elegidos. Asa Butterfield como el pequeño Hugo Cabret consigue dotar al personaje de sensibilidad, aunque es cierto que pierde todo el protagonismo en sus escenas junto a la genial Chloe Moretz, que encarna a la amiga de Hugo, Isabelle. Ben Kingsley está perfecto en el papel del malhumorado juguetero que le pone las cosas difíciles al joven protagonista y oculta un importante secreto para la trama. El toque de comedia lo añade Sacha Baron Cohen, como el inflexible y tímido revisor de la estación; si bien, puede parecer al principio un personaje algo falto de profundidad, el actor consigue darle sentido y llevarlo a buen puerto.
Los secundarios, Ray Winstone, Emily Mortimer, Christopher Lee (todo un lujo) y especialmente Helen McCrory, también realizan un trabajo impecable, acompañando a los personajes principales y otorgando a sus historias mayor profundidad.

En resumen, “Hugo” nos regala dos horas de una historia evocadora y sensible y un auténtico homenaje a los primeros e imaginativos años del cine. Como nota especial, recomiendo verla en 3D, es una herramienta que ha sido utilizada a diestro y siniestro en cintas no adaptadas para ello y que sinceramente no lo necesitaban. Este no es el caso y sino que alguien venga y me diga algo de ese primer travelling en 3D a través de la estación. Futuro y pasado maravillosamente unidos.

10/10

Silvia

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