[Cine] Real Steel (Acero Puro).

La primera vez que vi el trailer de esta película pensé que habían cogido a los Optimus Prime y Megatron de “Transformers”, y los habían metido en un ring para volver a darse mamporros cibernéticos sin nada más que eso para rellenar dos horas de metraje. Mi desconfianza, a parte de por el trailer, recaía en el director del film, Shawn Levy, encargado de darnos “joyas” del cine como “Big Fat Liar”, “Just Married”, “Cheaper by the Dozen 1y 2” y el insoportable e innecesario remake de “The Pink Panther”. Sinceramente, con este curriculum a sus espaldas, la película no me llamaba demasiado.
Y este no es el momento en que doy la sorpresa diciendo que “Real Steel” va directa a los Oscar. En absoluto. Pero si es el momento en el que digo que es una película que con sus dos horas y siete minutos consigue entretener de manera muy eficaz, haciendo que te olvides por completo de lo incómoda que es la butaca.

“Real Steel” está basado en un relato original del escritor y guionista Richard Matheson llamado “Steel” publicado en 1956 y que sorprendía en aquella época, relatando cómo en el futuro los boxeadores serían sustituidos por robots diseñados únicamente con el propósito de pelear. Nos suena, verdad?, pues eso es una de la pocas cosas que tienen en común película y relato.


En el film Hugh Jackman es Charlie Kenton, ex boxeador ahora dedicado a manejar robots de pelea, aunque sin demasiada suerte; endeudado hasta las cejas, Charlie se ve obligado a pasearse por circuitos independientes y ferias de pueblo para conseguir algo de dinero con sus viejos robots. En su camino se cruzará Max (Dakota Goyo), su hijo de 11 años al que no ha visto desde que rompió con su ex novia, años atrás. El acuerdo es que el niño pase el verano con Charlie, sin embargo, éste no tarda en querer desembarazarse de él y dejarle con su socia Bailey (Evangeline Lilly), pero lo que no sabe es que Max es tan testarudo como él y no está dispuesto a dejarle marchar tan fácilmente. En su camino, Charlie y Max descubrirán a Atom, un viejo robot que les devolverá las ganas de luchar y que les unirá como padre e hijo.

Una de las cosas más interesantes de la película es que consigue aunar elementos a priori antagónicos como son la acción pura y dura y la ciencia ficción con el cine más familiar, repleto de entusiasmo y buenas intenciones. La firma de la compañia Disney y del rey midas de Hollywood, Steven Spielberg se pueden entrever en esta cinta, que si bien se puede tachar de sencilla y cursi, también se puede hablar de entretenida, divertida y dinámica. Así también es imposible ver este film y no acordarse de películas tan emblemáticas como “Rocky” (1976) o “Campeón” (1979) de las que parece beber en abundancia.

En cuanto a las actuaciones, Hugh Jackman interpreta el papel de Charlie Kenton con su habitual mezcla de socarronería y rudeza y hace suyo el personaje desde el primer minuto (aunque a éste le haga falta algo de profundidad), sin embargo, el niño, Dakota Goyo, le roba prácticamente todos los planos de la película derrochando talento, salero y picardía a partes iguales. No nos olvidemos de su nombre. Evangeline Lilly aparece poco y nos ofrece una interpretación apañada y poco reseñable, es decir, sosa.

La gran baza de la película obviamente son los robots. Se utilizaron un total de diecinueve para interactuar con los actores y en las escenas de lucha se recurrió al efectivo motion capture con boxeadores profesionales para conseguir que las escenas tuvieran el mayor realismo posible, cosa que consiguen. Para las estupendas coreografías de lucha, Levy contó con un consejero de lujo, Sugar Ray Leonard, leyenda viviente del boxeo.

La banda sonora está a cargo de Danny Elfman, y si bien es seguro que es adecuada, lo cierto es que es imposible no fijarse más en los temas de Eminem o 50 cent entre otros, incluidos a lo largo de la trama y muy acertados.

Pese a los altibajos en su segundo acto y algún que otro uso excesivo del sentimentalismo fácil, “Real Steel” consigue emocionar y enganchar al espectador. Dos horas de puro entretenimiento para jovenes y no tan jovenes que comprobarán que una película comercial no es sinónimo de superficial.
La cinta se estrena en cines españoles el 2 de Diciembre del 2011, apunto para reventar las taquillas navideñas.

6/10

Silvia

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